Sentir envidia
Ayer me pasó que sentí envidia (malsana, claro) por una niña que tenía el pelo maravilloso. Sí, en el “papel” suena absurdo, pero ¿a quién no le ha pasado?
Fue ahí cuando pensé que era hora de autoexaminarse.
Cuando sientes envidia, por lo que sea –porque la otra tiene plata, es más bonita, más estilosa, etc, etc– quieres eso para tí mismo, ¿no? incluso te dan ganas que al otro le vaya mal y ojalá pise caca o le tiren un mal de ojo. Bueno, depende de cuánto rencor tengas… es personal. Seguir leyendo »






